Aún no sé su nombre... pero sé más sobre ella

Escribir sobre ella sin mencionar que me gusta, es como pedir un día soleado sin sol. Esta vez lo intentaré. Sé que será un ejercicio difícil, pero admito que me emociona saber quién es ella para mí, sin esa cursilería barata y mis boberías al escribirle, que no sé si algún día tengan el mínimo resultado positivo. Solo te pido querido lector, que, al saber tantas cosas de ella desde mi óptica, no intentes conocerla o conquistarla. Eso no es lo que yo querría en este caso. Y si eres mujer, espero no te sientas afligida si aún nadie te ha demostrado tanto interés, porque de tener admiradores, pretendientes y hombres dispuestos a conquistarte y llegar a tu vida, existe una gran cantidad. Solo que ellos no se atreven o tu no los has dejado llegar.

Ya sabes cómo la conocí. Escribí algo muy cursi sobre ella, pero te quiero contar algo menos rastrero e idiota en cuanto a los sentimientos se refiere. Es una mujer profesional, no sé todo lo que tuvo que pasar para obtener su profesión y los por menores que hicieron que ese camino fuese fácil o difícil, pero al final consiguió la meta planeada. Su trabajo actual, no es su trabajo preferido, ni mucho menos deseado. Debe tener sueños y estar allí sentada todo el día, no es lo que anhela. Se nota que le tiene aprecio y en realidad lo valora. Es su camino laboral creo que inicial, y siempre intentamos no ser tan desagradecidos con esas oportunidades. Es una buena trabajadora, atenta y trata muy bien a sus compañeros, a sus pacientes y hasta quien no conoce. Yo diría que es responsable con lo que hace, por un ejercicio de ética y compromiso con lo que ella como persona representa. Eso es lo que se debería intentar siempre. Bueno eso dirán los optimistas y moralistas. 

En esta cita no describiré algo muy importante. Él cómo viste. Eso lo dejare para otra nota. Me tardaría un mes diciéndote todo lo que ella impacta con sus atuendos. No te hagas imaginaciones tan absurdas. No imagines una mujer en tacones, chaquetas y esos disfraces que al final intentan decir quien no somos y que hace necesario generar un condicionamiento con quien tratamos. Su presencia inspira respeto, intimida, pero a la vez se nota que le gusta ser extrovertida en los espacios donde siente comodidad y confianza. Sus pequeños gestos, mirada, el hablar y su espontaneidad en pequeñas situaciones así lo deja ver. 


- De algo tiene que servir saber “expresión corporal y lenguaje no hablado”. – susurré muchas veces al verla

Camina en punta de pies. Pareciera llevar tachuelas en sus talones. Esa manera de caminar produce cierta curiosidad. Eso es realmente asombroso. Ahora, no imaginen que baila Ballet. Sus pasos con cortos, pero un tanto rápidos. Su forma de sincronizarse al moverse de un lado a otro, es todo un espectáculo. 

No sé nada de su vida amorosa, en realidad creo que es un mundo en donde solo ella creerá que lo mejor que le podía pasar, ya le pasó. Sinceramente puede que me equivoque, pero las personas cuando tienen muros y limitaciones al interactuar o pensar en cuanto al amor y sus secuaces, son aquellas que de alguna u otra forma han perdido. El primer ejemplo, mi otro yo. No sé si a ti, pero siempre quedan heridas y recuerdos que se traducen en actitudes que de alguna manera hacen sufrir, o no ser la mejor versión de nosotros mismos.

Siempre atamos canciones a nuestras vidas, ellas dicen una parte que en realidad no podemos hablar o contar, porque nos duelen o nos mandan a otro universo de felicidad. No sé qué música le gusta. Seria brillante saber o entenderla mediante esas canciones que llevamos con nosotros para siempre. Tan mala suerte tuve, o tengo, no sé, juzga tú, querido lector, la conocí con novio, ahora esta soltera, y yo no estoy para nada cerca de ella. Bueno, es la vida, y que esté soltera no garantiza que pueda llegar a ser alguien en su vida, aunque siendo sincero y un tanto soñador, sería todo un logro conversar y conocerle más a profundidad. 

Es provinciana (como diría un gran amigo), tengo buenos conceptos sobre ellos, pues los que he conocido son grandes personas, educadas, fieles a sus principios y de buenos procederes. No creo y no veo que ella sea la excepción. En algunas ocasiones se comporta de manera insegura, su forma de interactuar con la sociedad no conocida es algo limitada, por lo menos hasta ahora en el poco tiempo y oportunidades presentadas, es lo que he notado. Quizás, la ciudad es tan ruidosa y caótica para mostrar sus sentimientos y emociones en ese asunto de reencontrarse con uno mismo, para encontrar a los demás. Como toda provinciana, le gusta la comida propia de su región. Les digo; come bastante. Hombres, no vayan a creer que es fácil consentir esa cualidad, pero… hay que hacer el intento de ayudarle a serle fiel a sus costumbres y ganas. No le noto ese afán de figurar en restaurantes y comidas costosas, así que todo sale más barato. Eso se aprovecharía para tener más momentos a su lado.

No sé si lograré entrar más en el fondo de su vida, pero puedo decirte que; hoy 2018, en el pleno invierno de una ciudad distinta a la nativa de quien escribe esto, o en el año que leas esto, sea el que sea, te darás cuenta que nadie, nunca, jamás, solo la vio como una simple mujer.


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